
Esta semana ha sido bastante movida, tanto en el trabajo como en lo personal, que la he terminado con lo último de mis energías, agradeciendo que hoy es viernes y mañana puedo dormir unas horitas más y andar mas relajada. Los enanos andan con unos bríos que Dios me ampare, si tienen algún peque de 4 o 5 años en casa, multipliquen eso por 30 y me entenderán, pero es lo normal por estas fechas y solo queda ponerle el hombro, la mejor sonrisa y echar mano a toda la paciencia que existe en mi bello cuerpecito.
Me ha tocado además visita al Doc, para solucionar algunos pequeños dolores, pero voy bien y ya estoy en camino de corregir lo que me esta molestando, solo me queda poner la mente en positivo, tomarme los remedios y echarle pa delante, que pa atrás no cunde.
Lo bueno es que ya queda poco para el receso de septiembre, toda una semana libre para mí, para hacer lo que me gusta, viajar, leer, ir al cine, salir a pasear, dormir la siesta, compartir con los míos, salir a elevar volantines, tengo varias ideas, me van a faltar días creo yo.



Por motivos laborales, hoy debí subirme arriba de unos tacos, no eran tan altos como los de la foto, pero pa una que esta acostumbrada a andar cómoda por la vida, con zapatillas o zapatos bajos, es un cambio grande, mas si tengo que andar con los enanos, pero todo sea por la pega. 






